Roberto Vizcaíno
Su historia registrará este mes de mayo de 2026 muy probablemente como el del inicio del desastre de Morena y su 4T. Entre el cerco que se les cierra cada vez más desde la Casa Blanca y sus propias ineptitudes y líos internos, contubernios con narcos y trapacerías sin fondo, van que vuelan, a que se les declare partido narco-terrorista o simplemente se hundan en una derrota sin retorno en 2027. O ambas cosas y al mismo tiempo.
Va a ser muy dificil que Morena y el gobierno de Claudia Sheinbaum reviertan la creciente percepción de ser parte del narco, lo que sumado a sus conflictos de corrupción, excesos y prepotencia, sin duda repercutirá en contra de sus candidatos en las elecciones de 2027 y 2030.
Tan mal se sienten las cosas hoy entre los cuatroteistas, que la propia presidenta Claudia Sheinbaum ya comenzó a decir cosas como que:
“No nos doblegaremos ante potencias…”,
O que:
“… en el país no mandan intereses extranjeros… y nada ni nadie va a detener la transformación de nuestra patria… ni ningún gobierno del extranjero vendrá a decirnos como nos gobernamos”.
Porque:
“… México es una nación libre, independiente y soberana, y mientras exista esta unión entre pueblo y gobierno, mientras exista el compromiso con la justicia, la honestidad y la dignidad nacional la transformación seguirá”.
Todo eso mientras afirma que en el México que ella encabeza “se terminaron los tiempos de privilegios, corrupción y saqueo del país… nadie deshonesto puede esconderse bajo el halo de la transformación”.
Frases, desplantes, actitudes retadoras que sólo muestran su incertidumbre y debilidad ante un destino que se les viene encima.
Todo eso va junto a su respuesta en su mañanera de ayer respecto a si consideraba que Morena podría ser considerado un partido narco-terrorista por sus comprobados vínculos con los cárteles.
“No… ningún riesgo…”, fue su lacónica respuesta con un inocultable espanto.
Detrás de todas estas expresiones, hubo una cadena de acontecimientos en que se agudizó su inocultable y muy comprometedora complicidad con los acusados de narcos por EU, y al parejo eventos que evidenciaron el derrumbe político-electoral de Morena.
Por si se necesitara algo más, el colmo fue el video subido a redes en que se ve al primogénito del expresidente Andrés Manuel López Obrador, su hijo José Ramón López Beltrán y su esposa de nuevo de compras millonarias, ahora en una de las tiendas exclusivas más caras de Cancún.
Una imagen y hechos que desdicen los dichos de no al nepotismo, plena honestidad, anticorrupción, no encubrimiento de la presidenta Sheinbaum.
Lo peor sin embargo es la declaración de la mandataria de que ni va a detener y menos a extraditar a EU al gobernador de Sinaloa con licencia Rubén Rocha Moya y al senador Enrique Inzunza quienes encabezan la denuncia de 10 funcionarios de ese estado por sus acuerdos con el Cartel de Sinaloa.
Ambos se encuentran protegidos y resguardados por el gobierno de Sheinbaum, y con una intervención “preventiva” de sus cuentas, por parte de la UIF.
El caso del gobernador con licencia y colaboradores cómplices entró en un situación insostenible para el gobierno de la presidenta frente al del presidente Donald Trump, luego de la auto-entrega a la justicia de EU de los exsecretarios respectivos de Seguridad y Finanzas del gobernador Rocha Moya, el general en retiro Gerardo Mérida Sánchez y Enrique Díaz Vega.
Ambos ya están en un penal de alta seguridad de Nueva York (el mismo donde se encuentran recluidos Nicolás Maduro, Ismael El Mayo Zambada y otros de ese calibre) y son los primeros de los 10 reclamados desde fines de abril pasado -y que incluyen al gobernador con licencia Rocha Moya y el senador Inzunza- por Jay Clayton, Fiscal Federal para el Distrito Sur de Nueva York y los fiscales federales adjuntos Jane Y. Chong, Sarah L. Kushner y David J. Robles y por Terrance C. Cole, Administrador de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos, la DEA, dentro de un caso asignado a la jueza federal Katherine Polk Failla.
CUESTIONES DE PERCEPCIÓN Y DE HECHOS
A todo lo anterior -y mucho más en el transfondo-, el sábado pasado la inexperta pero muy soberbia dirigencia nacional de Morena sufrió una tremenda derrota y exhibida en su fallida y exigua marcha realizada durante la tarde en la ciudad de Chihuahua.
Encabezada por Ariadna Montiel y Andrés Andy López Beltrán -quienes fueron severamente zarandeados y duramente repudiados con silbatos y mentadas, pancartas y banderines, lanzados por ciudadanos y panistas a su llegada en el aeropuerto de la capital-, la marcha sería para pedir el juicio político contra la gobernadora blanquiazul Maru Campos por haber permitido participar a 4 agentes de la CIA en operativos antinarcos en la sierra Tarahumara.
La realidad era que esa concentración iba a ser el lanzamiento de la campaña de la senadora Andrea Chavez junto a su comparsa, el alcalde de Ciudad Juárez Cruz Pérez, pero al final fue una muestra de la falta de convocatoria de Morena en la entidad.
ALITO DE NUEVO EN WASHINGTON VS NARCO-MORENA
Hacia fines de la semana, mientras a morena y a la presidenta Sheinbaum les hacía agua todo a su alrededor, desde Washington con la potente imagen del Capitolio a sus espaldas, el senador y presidente del PRI y de la COPPPAL, Alejandro Alito Moreno informaba de un nuevo viaje de 3 días a la capital de EU a continuar su denuncia ante el Senado y Agencias contra los vínculos de Morena, del gobierno de Claudia Sheinbaum y de la 4T con el narco.
En su video se muestra un encuentro con la republicana representante de La Florida María Elvira Salazar, una de las más cercanas e influyentes colaboradoras del secretario de Estado Marco Rubio.
Twitter: @_Vizcaino / Facebook
/ https://www.facebook.com/rvizcainoa /
e-mail: rvizcainoa@gmail.com
