Sonora se transforma, esto ya agarró vuelo

Teuchitlán como metáfora

Fecha:

Federico Berrueto

La inseguridad es el problema mayor del régimen en el poder. Lo entiende la presidenta Sheinbaum y por ello cambió la estrategia de su antecesor. De los abrazos pasó a la acción de inteligencia, las detenciones y las incautaciones de estupefacientes, emprendidas por quien ha probado ser un eficaz operador, civil, por cierto. Del “aquí en México no se fabrica el fentanilo”, se transitó al aseguramiento de laboratorios y lugares donde se fabrica y maquila la perniciosa droga. Un cambio forzado por la circunstancia, por la realidad y, de paso, involuntaria e indeseable condena a la complacencia criminal del gobierno anterior.

El compromiso del presidente López Obrador de abatir la violencia y los homicidios resultó en un pronto fracaso. La manipulación de las cifras de los homicidios llevó a que convergieran criminales y gobierno desaparecer a los ejecutados, a grado tal que se volvió política de Estado desaparecer a los desaparecidos. Más de cincuenta mil personas, casi en su totalidad asesinadas, durante los seis años de gobierno de López Obrador, más doscientos mil homicidios. Un desastre mayor, porque las cifras de horror se acompañan de amplios territorios ganados por el crimen y su penetración en el tejido social y la economía, además de su apoderamiento de autoridades municipales y locales y la connivencia con las nacionales.

Ganar elecciones a la buena o a la mala resultó más fácil y sencillo que proveer seguridad y justicia a los mexicanos. El régimen resolvió lo primero, pero fracasó considerablemente en lo segundo; no es el único desastre, pero el más significativo sobre la frustrada acción contra la venalidad. Asesinados y desaparecidos son la dolorosa herencia del régimen que gana elecciones de calle y también sondeos de opinión.

En este entorno, Teuchitlán no es un evento, un sitio ni una elusiva y discutible verdad; es una metáfora, narrativa que alude al dolor de un país de verse abandonado por sus autoridades en responsabilidad tan elemental. Es la referencia a la insensibilidad y falta de empatía con las víctimas; al empecinamiento de privilegiar los intereses de la política sobre consideraciones básicas como, el derecho a la vida y, para el caso de los desaparecidos, la resignación de los seres queridos.

La presidenta Sheinbaum se ha centrado en la tesis de que allí no hubo campo de exterminio. En su afán, compromete a valiosos colaboradores como su secretario García Harfuch y a su aliado indispensable, el fiscal Gertz Manero. Los falsos reporteros de la mañanera del régimen pueden ofrecerle una verdad a la medida, absurdo e inútil, porque su testimonio deriva de visitar un lugar alterado por las mismas autoridades para realizar sus indagatorias. A nadie convenció su testimonio y dejaron en muy mal lugar a la presidenta al mostrar su obsesión por negar la posibilidad de que en el lugar ocurrieran homicidios, a pesar de lo dicho por el fiscal y el secretario Harfuch.

Nuevamente, la palabra exterminio no es un hecho, un término, ni una acción particular, sino una metáfora que refiere a lo que allí ocurrió y a lo sucedido durante varias décadas en el país y que se agravó en el pasado reciente. Los criminales asesinan a mansalva; en ocasiones resuelven desaparecer cadáveres, en otras exhibirlos para amedrentar. Los asesinos van a hospitales a rematar y a cementerios a cobrar vidas adicionales de los familiares de los asesinados. El país vive una macabra fiesta de sangre y fuego; el imperio no de los más fuertes o ventajosos, sino de los más crueles, sanguinarios y decididos a acabar con la vida de las personas.

Seguirá en la polémica sobre campo de entrenamiento o exterminio, la verdad oficial vs la verdad social. Curioso caso porque ambos son posibles y muy probable que sucediera, como acredita el testimonio de algunos sobrevivientes. Más allá de lo que resulte hay una herida dolorosa que invoca y convoca a emociones sedimentadas por los homicidios y los desaparecidos, dolor que viene de ese rancho en las proximidades de Guadalajara, y en buena parte de México.

El sentido de exterminio se hace presente porque es la realidad de mucho tiempo para desgracia de nuestra generación, porque su negación reafirma la idea que las autoridades son incompetentes o se han coludido, porque acredita que los mexicanos, en su abrumadora mayoría, padecen una condición de orfandad ante el criminal cruel y violento por la ausencia de autoridad y de justicia.

Sonora se transforma, esto ya agarró vuelo


Compartir

Popular

Artículos relacionados
Related

32º. Festival Internacional de Jazz y Blues de San Miguel de Allende

El jueves 12, viernes 13 y sábado 14 a las 18 horas, habrá conciertos en el Teatro Ángela Peralta (Mesones 82, centro de esa ciudad). Para el jueves 12, se ha programado la participación del “Hot Club of San Miguel”, agrupación especializada en el estilo gypsy jazz, que interpreta música de Django Reinhardt y otros compositores afines al swing.

Bellas y airosas: María Izquierdo

Ella nació en San Juan de los Lagos, Jalisco, el 30 de octubre de 1902. Una mujer cuyas trenzas a veces parecían montañas caprichosas sobre su cabeza de mujer creativa; otras, enredaderas de una medusa amorosa.

Boda en la playa: cómo organizarla en México

Una boda en la playa combina la celebración con...

Cooperación feminista: Clave para defender los derechos de las mujeres

Esta fue una de las principales conclusiones de la I Escuela Asturiana de Cooperación Feminista, celebrada en Oviedo, España, los días 27 y 28 de octubre, bajo el lema “Narrativas feministas para una cooperación transformadora”