fbpx

teresamanchesterCIUDAD DE MÉXICO, 30 de junio (Al Momento Noticias).- Con un ejemplo dedicación y compromiso, la científica mexicana Teresa Alonso Rasgado logró abrir las puertas a estudiantes e investigadores nacionales en la Universidad de Manchester (UoM).

Catalogada entre las 30 mejores universidades del mundo, la UoM recibió a Teresa Alonso en 1996, cuando todavía eran escasos los mexicanos que estudiaban algún posgrado en Reino Unido.

La joven no iba sola, llevaba a su hija Pamela de sólo siete años de edad. Para ambas el cambio fue difícil, pues en México contaba con el apoyo de sus padres y familia, quienes cuidaban a la pequeña mientras Teresa estudiaba.

Poco a poco y con gran esfuerzo la mexicana supo ganarse el respeto y admiración de académicos, investigadores y administrativos. Así comenzó a hacer realidad su sueño de estudiar un doctorado en Ingeniería Mecánica, con una beca del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

Teresa tenía planeado estar fuera de México por tres años “ni un día más, ni un día menos”, sin embargo, su talento fue apreciado rápidamente por las autoridades universitarias y no la dejaron “escapar”, contó la científica.

Durante su segundo año de doctorado, su supervisor le ofreció la primera oferta de trabajo para que ella se quedara en aquel país, y aunque ella lo rechazó, el profesor no se dio por vencido y lo volvió a hacer cuando ella concluyó el programa.

Después de meditar las peticiones, Teresa decidió quedarse seis meses más mientras se encargaba de diseñar e iniciar un proyecto de investigación sobre vibraciones, estudio por el cual la UoM obtuvo muchos recursos y la doctora ganó prestigio dentro de la institución.

El nombre de la mexicana iba sobresaliendo con su talento, ya no había investigación del área de ingeniería en que no participara. Entonces entró a un concurso por una plaza para dar clases en la universidad y ganó.

La gran experiencia de Teresa, actualmente directora de Posgrados de América Latina de la UoM, dio pie para que la Universidad de Manchester creyera en los mexicanos.

“Antes no creían en la educación mexicana; cuando yo llegué a Manchester hace 18 años solamente encontré a unos cuantos estudiantes de México. Entonces pensé que si ya estaba allá, lo que podía hacer por mi país era abrir camino para que más compatriotas vinieran a estudiar, pero que lo hicieran en las mejores condiciones y no como yo”, afirmó la científica.

Por ello, Teresa, quien funge como enlace entre las instituciones de México y Manchester, tiene una estrecha relación con el Conacyt, con el fin de ofrecer estancias posdoctorales en diversas especialidades para estudiantes nacionales en el Reino Unido.

AMN.MX/pp

Comentarios

comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *