Ciudad de México.- La danza contemporánea se convierte en el puente de unión entre las máximas casas de estudios del país a través de una propuesta artística excepcional. El Taller Coreográfico de la UNAM (TCUNAM) llevará a cabo una gala especial en el Teatro Casa de la Paz de la UAM este 8 de mayo a las 20:00 horas, en una celebración que conmemora el Día Internacional de la Danza. Con un programa integrado por piezas de tres destacados coreógrafos mexicanos, la compañía busca generar un diálogo entre su herencia neoclásica y los lenguajes visuales más disruptivos de la actualidad, ofreciendo un espectáculo de acceso libre para todo el público.
El TCUNAM celebra la creación mexicana con tres obras contemporáneas inéditas
Bajo la dirección artística de Irina Marcano, el ensamble universitario presenta una selección que, en palabras de la compañía, ofrece una mirada puntual a las formas en que la danza sigue interrogando el presente. La función marca un hito en la colaboración interinstitucional, permitiendo que el legado de una agrupación fundada en 1970 por Gloria Contreras se mantenga vigente en espacios académicos diversos. Con más de 400 obras en su haber, el TCUNAM reafirma su papel como formador de audiencias y pilar del arte universitario en México.
Esta gala no solo es un ejercicio estético, sino un espacio de reflexión y denuncia social a través del movimiento corporal. El programa ha sido diseñado para transitar por diferentes atmósferas emocionales, desde el suspenso literario hasta la abstracción temporal y el juego colectivo. Al integrar voces jóvenes y consolidadas, la compañía demuestra que la danza contemporánea en México es un territorio fértil que se reconfigura constantemente para dialogar con los desafíos y las narrativas de la sociedad actual.
Propuestas coreográficas que exploran la ausencia y el quiebre del tiempo
El programa inicia con El último día del verano, una creación de Melva Olivas inspirada en el universo literario de Mariana Enríquez. La obra narra la historia de tres personajes que se adentran en una casa misteriosa, pero tras un quiebre dramático, solo dos logran retornar. Esta pieza utiliza la danza como un poderoso gesto de denuncia, centrando la atención del espectador en una interrogante que resuena profundamente en el contexto nacional: “¿dónde está su cuerpo?”.
Posteriormente, el escenario recibe a TRINUM, coreografía de la propia Irina Marcano que fragmenta la percepción del pasado, presente y futuro. Con música de Ondrej Smeykal, tres intérpretes construyen un paisaje abstracto que desafía la lógica cronológica tradicional. Esta obra fue galardonada con el primer lugar en el Concurso Interno de Coreografía de la Compañía Nacional de Danza en 2015 y se ha convertido en una pieza fundamental del repertorio contemporáneo del taller desde su incorporación formal en el año 2024.
El juego y la memoria colectiva como eje del cierre escénico
La velada concluye con Puntos de encuentro, una propuesta de César Brodermann que utiliza la nostalgia de la infancia como motor creativo. Nueve bailarines en escena recrean dinámicas lúdicas como correr e inventar mundos, transportando al público a espacios de exploración colectiva similares al recreo escolar. La colaboración musical de Isay Ramírez potencia este ambiente donde el cuerpo se reconoce a través del juego, logrando que el gesto lúdico se transforme en un vínculo humano genuino y profundo.
Desde su fundación, el TCUNAM ha sido impulsado por figuras de la talla de Héctor Azar y Eduardo Mata, consolidando una tradición que hoy se expande hacia nuevas líneas de creación contemporánea. La presentación en el Teatro Casa de la Paz es una muestra de esta evolución constante que no pretende abarcarlo todo, sino ofrecer una ventana hacia la diversidad de lenguajes que definen a la danza mexicana del siglo XXI. La cita es este jueves por la noche en un evento que promete ser un referente de la agenda cultural universitaria.

AM.MX/CV
