El Gobierno de México informó que en 2025 se construirán más de 52 mil viviendas en 25 estados, como parte del Programa Nacional de Vivienda para el Bienestar.
La reducción de remesas podría detener la construcción de miles de casas, afectando especialmente a las regiones más vulnerables. La necesidad de proporcionar vivienda a los deportados plantea un desafío monumental para México, exacerbado por la falta de infraestructura básica en las áreas de retorno.