La decisión, que elude la prohibición legal existente para la producción, empleo y suministro de este tipo de armas, se produce después de que organizaciones como Human Rights Watch (HRW) hayan pedido a Washington no suministrarlas.
”Hoy tenemos que pensar de nuevo. Hay un paquete de negociaciones sobre la mesa, todo un paquete de temas que se pueden acordar. Mañana será imposible. Hoy podemos hablar con Ucrania y llegar a algún tipo de acuerdo de paz”.