El plan incluye el cierre a vehículos en calles estratégicas, marcando un hito en la transformación del Zócalo en un espacio exclusivo para peatones. La iniciativa ha sido respaldada por participación ciudadana y celebrada como una vuelta a la visión original del Zócalo como lugar de recreación y disfrute.
Estas disminuciones han estado relacionadas principalmente con tensiones geopolíticas, el aumento del precio del petróleo y la persistencia de presiones inflacionarias, factores que han provocado un ambiente de incertidumbre en los mercados financieros internacionales.