La Procuraduría estatal alega que los ingresos reportados por Hernández Flores no corresponden a sus percepciones como diputado federal, alcalde y gobernador entre los años 2000 y 2010.
Los recuerdos y el miedo están intactos, como las imágenes de los 72 cuerpos de migrantes que fueron secuestrados y asesinados por el Cartel de los Zetas en agosto del 2010