Durante su conferencia de prensa del 4 de diciembre de este año, el gobernador Javier May Rodríguez informó que el gobierno de la entidad ya firmó un convenio con la CFE en el que se garantiza un subsidio que beneficiará a las personas que se encuentran en situación de pobreza.
Esto implica que los automovilistas tendrán que cubrir la cuota completa del impuesto, lo cual se reflejará en un incremento en el precio final del combustible
Con la eliminación del subsidio, los automovilistas que utilicen gasolina Magna, el combustible más utilizado en el país, tendrán que pagar una cuota íntegra de 6.17 pesos por cada litro. Los usuarios de gasolina Premium enfrentarán un pago de 5.21 pesos por litro, mientras que aquellos que dependan del Diésel deberán pagar 6.78 pesos por litro. Este aumento afecta tanto a los conductores particulares como a los autotransportistas, quienes verán un incremento considerable en sus costos operativos.