En un comunicado, señalaron que la temporada mundialista incrementa el interés por adquirir boletos para los partidos en los estadios sede, situación que es aprovechada por ciberdelincuentes al realizar sitios fraudulentos que operan mediante identidades digitales falsas, construidas con el uso de logotipos, fotografías, tipografías, paletas de colores y estilos gráficos que imitan la imagen de las páginas oficiales.
El mecanismo consiste en acercar una terminal portátil a una tarjeta o dispositivo con tecnología NFC, sin requerir contacto físico, firma o número confidencial, lo que permite que la transacción se procese de manera automática.
El broche de oro del evento deportivo más grande del planeta no escatimará en recursos ni en genialidad artística para despedir una edición histórica de 48 selecciones.