Aclaró que el programa “Salud Casa por Casa”, implementado para conocer las condiciones de salud y socioeconómicas de los adultos mayores, no implica riesgos para la propiedad o pensión de los participantes.
Señaló que aunque la intención de acercar los servicios de salud a las personas enfermas, adultos mayores y personas con discapacidad, es positiva, el hecho de que el programa sea administrado por personal sin formación técnica en salud genera preocupación.
De acuerdo con información oficial del propio SAT y con lo establecido en el Código Fiscal de la Federación, esta acción se aplica a contribuyentes que presentan incumplimientos fiscales y se mantiene hasta que regularizan su situación. La autoridad aclaró que no se trata de una medida masiva indiscriminada, sino de un procedimiento legal que se ejecuta caso por caso, mes con mes.