Especialistas de Littler México advierten que los festejos mundialistas pueden generar ausencias, baja productividad, conflictos internos y sanciones laborales si las empresas no establecen reglas claras.
Ignorar una molestia, forzar el cuerpo sin preparación o volver a la cancha sin acompañamiento profesional son decisiones que pueden convertir una lesión menor en un problema crónico.