Se convirtió en periodista porque, al dejar la poesía, necesitaba seguir escribiendo lo que su corazón le dictaba; aceptó la invitación del periódico Excélsior y ahí publicó hasta el último día de su vida.
En medio de su discurso, el mandatario bromeó con la posibilidad de buscar un nuevo periodo presidencial, lo que reavivó el debate sobre los límites constitucionales para ocupar la presidencia estadounidense.