Ella forma parte de 4.1 millones de mexicanos que no saben leer y escribir, que “no han podido vencer la oscura noche del analfabetismo”, señaló este jueves Armando Contreras Castillo, director del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA).
La propuesta, en el papel, parece ambiciosa y toca temas sensibles: justicia social, seguridad, transparencia y derechos humanos. Sin embargo, la pregunta es inevitable: ¿estamos frente a un viraje serio del PRI para reposicionarse como oposición responsable o ante un nuevo catálogo que difícilmente se materializarán en el Congreso?