Por otra parte, la Fed ajustó a la baja el crecimiento esperado para 2025 a 1.4% (desde 1.7%) y elevó sus proyecciones de inflación a 3.0% (desde 2.7%). También revisó al alza la tasa de desempleo esperada a 4.5%.
En sus comentarios transmitió una visión aún positiva de la economía estadounidense y un impacto de los aranceles sobre la inflación que podría ser transitorio, aunque aclarando que podría llegar a tener efectos más duraderos. Adicionalmente se mantuvo el ritmo más moderado de reducción del balance de la Fed que se había anunciado en la reunión de marzo.