Al fijar la postura de la bancada del PAN en contra del dictamen, el senador Ricardo Anaya Cortés señaló que el diagnóstico de Morena en cuanto a la falta de vivienda suficiente es correcto, pero advirtió que su partido no puede apoyar una reforma que pretende tomar los recursos de las Afores de los trabajadores para arriesgarlos y utilizarlos discrecionalmente en la construcción de vivienda.
La modificación establece que ninguna jubilación de servidores públicos podrá superar la mitad del salario de la persona titular del Ejecutivo Federal; con este límite, el Estado mexicano pone fin a las llamadas pensiones doradas, que durante años representaron cargas desproporcionadas para el presupuesto público.