Con consignas como "si no hay solución, no hay Mundial", las manifestantes avanzaron en contrasentido de Calzada de Tlalpan a la altura de la estación de Metro Xola hacia Viaducto, afectando la circulación en la zona.
En consecuencia, estas intervenciones no constituyen actos de vandalismo aleatorio, sino que representan una simbología de resistencia contra la violencia de género y la impunidad sistémica que prevalece en el país.