Asimismo, negó que la venta de productos alimenticios realizada por concejales y diputados represente una competencia desleal ya que se cumple con las normativas sanitarias, fiscales y administrativas al ser adquiridos en la Central de Abasto y no lucramos con la población pues esto permite ofrecer mercancías a precios más bajos.
La cifra marca un aumento con respecto al 5,2 % registrado en 2013 y refleja una tendencia preocupante: cada vez más personas inician el consumo a edades más tempranas, impulsadas por el fácil acceso en plataformas digitales y redes ilegales.