Figueroa, empresario ganadero de 28 años, fue secuestrado el pasado domingo por un grupo de hombres armados durante un jaripeo en la Plaza de toros “La Aurora”, ubicada en Tarímbaro, Michoacán.
Ambos casos activaron protocolos institucionales y encendieron alertas sobre la protección de datos personales, así como sobre la continuidad de servicios críticos en un entorno digital cada vez más complejo.