Se puso en marcha el Plan B tras el rechazó del dictamen de la reforma electoral que no alcanzó la mayoría calificada, pues obtuvo 269 votos a favor y 225 en contra.
Que los consejeros electorales no podrán aspirar a ningún cargo de elección popular, ni puestos públicos, en los 10 años posteriores de que concluyan su gestión