Aunque muchos creen que ese recurso “se pierde” o que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se queda automáticamente con él, la realidad es más compleja y está respaldada por la legislación vigente. Entender este proceso es clave tanto para los actuales pensionados como para quienes están próximos a retirarse.
Entre los apoyos que brinda la institución se encuentra la tarjeta INAPAM, que permite acceder a descuentos en diversos establecimientos, transporte público y servicios médicos, fomentando el ahorro y la continuidad de tratamientos esenciales para su bienestar.
“La Modalidad 40 puede ser una herramienta útil para quienes buscan mejorar su pensión bajo el régimen de 1973, es decir, quienes empezaron a cotizar antes del 1 de julio de 1997. Uno de los puntos clave es el salario promedio de los últimos cinco años en los que trabajan incorporados a la Seguridad Social. Tomar una decisión informada en esta etapa puede marcar una diferencia importante en el ingreso mensual durante el retiro”, explicó Gerardo Chavarría, Gerente de Iniciativas de Negocio en Afore SURA.
La pensión se recibe cuando un trabajador que cotizó bajo el Régimen Obligatorio del IMSS, tiene 65 años de edad y cumplió con las semanas de cotización, que este año son 850.