En el Municipio de Penjamo en Guanajuato los juegos mecánicos de la feria patronal de la Virgen de Santa Ana fueron clausurados luego de que una niña de 4 años muriera al caer de uno de ellos.
Sin embargo, lo que nadie imaginó es que el verdadero secreto no estaba en las figuras visibles, sino enterrado físicamente bajo las capas de pigmento, esperando una tecnología que aún no existía para ser escuchado.