De acuerdo con información de las agencias AP y EFE, la situación comenzó a finales de enero en Honduras, cuando la recién iniciada gestión de Nasry Asfura —un político de derecha del Partido Nacional a quien el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, apoyó durante la elección de noviembre— anunció la apertura de una investigación por presuntas irregularidades en el programa, como la inclusión de personas que no eran trabajadoras de la salud. Poco después, la cooperación en la materia terminó y la brigada médica que estaba en Honduras regresó a Cuba.