Durante la sesión, en la que la 4T usó su mayoría, se aprobó en votación nominal el dictamen, incluidas las reservas de la oposición, que fueron rechazadas previamente.
La sesión del Congreso de la Ciudad de México se tornó violenta con empujones y agresiones físicas entre diputadas del PAN y Morena, durante la discusión sobre la reforma al órgano de transparencia, lo que provocó la interrupción de los trabajos legislativos.