La falta de contacto con terceros; no poder felicitar de cerca o abrazar a los seres queridos, tener que evitar a las personas o sentir que los demás evitan tu cercanía, se han convertido en algunos de los nuevos estresores que provocan reacciones de miedo, ansiedad, preocupación, desconcierto, escape de la realidad y conductas de riesgo.
En 2016, un millón de personas en todo el mundo falleció por causas relacionadas con la enfermedad. En 2005, la cifra ascendía a 1.9 millones de muertes