El Congreso de la Ciudad de México aprobó por unanimidad una reforma al Artículo Primero constitucional para prohibir la discriminación e incorporar la identidad de género, fortaleciendo la protección de derechos de la diversidad sexual y de género a nivel federal.
En consecuencia, ordenó al tribunal colegiado emitir una nueva resolución conforme a estándares constitucionales y convencionales aplicables a este tipo de casos.