El gasto del consumidor, impulsado principalmente por un incremento en el consumo de bienes, fue el mayor contribuyente al crecimiento, seguido por el gasto público, impulsado por el gasto en defensa.
De las 35.2 millones de viviendas registradas en el país, únicamente 25.8% cuenta con algún tipo de seguro y, de estas, sólo 33% tiene cobertura para catástrofes naturales.