Su trabajo, el cual recorre por igual la novela, el ensayo, la crónica que el cuento infantil, el teatro o la radio, para Villoro es resultado de su búsqueda por evitar la repetición y su naturaleza dispersa, que continuamente lo lleva a interesarse por nuevos temas
Su cuerpo fue hallado en un terreno baldío en la avenida del Trabajo, casi esquina con avenida Mario Ramón Beteta, en la colonia El Mirador, la misma en donde desapareció.