Esta idea surge en un momento en el que México y otras naciones, como España, están considerando reformas laborales que busquen un mejor equilibrio entre el trabajo y la vida personal.
Conocida como la “ley silla”, esta propuesta pretende asegurar que los trabajadores en sectores como el comercio y los servicios puedan descansar periódicamente, al tiempo que prohíbe que se les obligue a permanecer de pie durante toda la jornada laboral.