Si Morena estuviera en la oposición, lo primero que hubieran hecho después de conocerse la operación de compraventa de 13 plantas generadoras de energía eléctrica a la empresa española Iberdrola, es exigir una explicación clara y transparente.
Se equivocan los que dicen que la compra de plantas de generación eléctrica de Iberdrola por parte del gobierno mexicano, es una nacionalización encubierta.
110 años de historia no se cuentan, se llevan en la muñeca. Esta colaboración exclusiva está forjada para aquellos aficionados que no debaten la grandeza de su equipo, sino que la asumen y la portan con orgullo: Grandes de Corazón.