Si Morena estuviera en la oposición, lo primero que hubieran hecho después de conocerse la operación de compraventa de 13 plantas generadoras de energía eléctrica a la empresa española Iberdrola, es exigir una explicación clara y transparente.
Se equivocan los que dicen que la compra de plantas de generación eléctrica de Iberdrola por parte del gobierno mexicano, es una nacionalización encubierta.
Lo que sucedió este martes, cuando el Gobierno Mexicano anunció la adquisición de 13 plantas de generación eléctrica propiedad de Iberdrola, puede considerarse como una expropiación consensuada.
"Extendemos nuestras condolencias inmediatas" a quienes perdieron a un familiar, dijo Rodríguez en una alocución por los medios oficiales, en el primer reconocimiento gubernamental de decesos. "El primer mensaje para nuestro pueblo es tener la unión para salvar vidas", afirmó, y situó el rescate de personas como la prioridad inmediata del operativo nacional.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) calificó el episodio como un "doblete sísmico": un primer terremoto de magnitud 7.2 fue seguido, apenas 39 segundos después, por otro de 7.5. Los epicentros se localizaron en el estado Carabobo, cerca de Morón, separados por unos 45 kilómetros y con una profundidad aproximada de 13 kilómetros, por lo que ambos fueron considerados sismos superficiales. El temblor se percibió con fuerza en los estados de Trujillo, Miranda y La Guaira.
La operación formó parte de la campaña aérea de Ucrania, dirigida contra instalaciones energéticas e industrias militares, que se ha intensificado a medida que Kiev desarrolla armas de largo alcance más grandes y mejores para derrotar la invasión total de Rusia, que ya va por su quinto año.