¿Qué nos diferencia realmente de una máquina cuando nos enfrentamos a un problema desconocido? Mientras que la inteligencia artificial convencional procesa datos de forma pasiva, el cerebro humano opera bajo una premisa constante: predecir el futuro y, si se equivoca, rectificar al instante.
Desde el apoyo en los estudios hasta la planificación del tiempo libre o la optimización del dinero, la inteligencia artificial gana terreno en las decisiones cotidianas de los mexicanos