El presidente de México deja rastros en su lenguaje, gestos durante las conferencias, actitud, de lo que realmente siente por ese pueblo bueno y sabio al que dice amar: lo desprecia.
Desplazar la carga fiscal y atacar la solidaridad, son los principios 4° y 5° que nos ofrece Chomsky, para que nos percatemos que el prócer del “morenismo” desprecia a todos esos mexicanos que se niegan a postrarse y adorarlo.