No se trata de una disputa, de una lucha convencional del gobierno y su presidenta por el control de la narrativa lo que mueve dos asuntos que convergen en lo mismo.
La salida de Olivas ocurre en medio de un distanciamiento cada vez más evidente con la dirigencia y con el gobierno municipal de Naucalpan, encabezado por el morenista Isaac Montoya Márquez.
“Vamos a hacer un decreto para la transparencia y queremos que en estas nuevas leyes quede todavía más establecido que no pueden resguardarse información a criterio de la autoridad que tiene que ser transparente, a menos que esté en un proceso judicial o a menos que sea realmente seguridad nacional, pero sino pues todo el gobierno debe ser transparente”, aseguró.