Adicionalmente, la Profeco publicará un informe para dar a
conocer el precio de venta de los combustibles en las Terminales
de Abastecimiento y Reparto (TAR).
“En términos reales la gasolina ha disminuido, cosa que no fue así en el periodo de Calderón que subió 22.9 por ciento y los famosos ‘gasolinazos’ del periodo de Peña Nieto que subió 42.8 por ciento”, destacó.
Esto implica que los automovilistas tendrán que cubrir la cuota completa del impuesto, lo cual se reflejará en un incremento en el precio final del combustible
Con la eliminación del subsidio, los automovilistas que utilicen gasolina Magna, el combustible más utilizado en el país, tendrán que pagar una cuota íntegra de 6.17 pesos por cada litro. Los usuarios de gasolina Premium enfrentarán un pago de 5.21 pesos por litro, mientras que aquellos que dependan del Diésel deberán pagar 6.78 pesos por litro. Este aumento afecta tanto a los conductores particulares como a los autotransportistas, quienes verán un incremento considerable en sus costos operativos.