Las playas de arena oscura de Colima deben sus tonalidades a procesos geológicos relacionados con rocas volcánicas, erosión, ríos y oleaje. Cuyutlán, Boca de Pascuales, El Real y Tecuanillo permiten observar este fenómeno natural, donde sedimentos asociados al Volcán de Fuego transforman el paisaje costero del Pacífico mexicano de Colima.