El entrenador en jefe, Mike Macdonald, ha expresado su confianza en Darnold, asegurando que, aunque el mariscal de campo siente molestias, no hay "nada grave" que ponga en riesgo su participación en el gran juego del 8 de febrero. Esta declaración ha traído un poco de alivio a los seguidores de los Seahawks, quienes esperan ver a su equipo levantar el trofeo.