El accidente de 1986 ocurrido en la central nuclear Vladímir Ilich Lenin en Chernóbil provocó el desastre radiactivo más catastrófico del mundo que aún tiene consecuencias en la humanidad, sin embargo, Ucrania ha encontrado la manera de trabajar con el suelo radiactivo de esta zona para convertirlo en energía solar.
Tras una primera explosión, cuerpos de emergencia llegaron al lugar, cuando se suscitó un segundo estallido por lo que fallecieron y resultaron heridos integrantes de estas corporaciones