En una rueda de prensa celebrada en Kiev, Nuland afirmó que Estados Unidos continúa apoyando a Ucrania “con nuevas inversiones y nuevos sistemas de armas como las bombas de pequeño calibre, que están ya de camino al frente”.
Ello como respuesta a los bombardeos realizados por Estados Unidos y Reino Unido, y a manera de “derecho legítimo de autodefensa” tras el operativo del buque militar “USS Gravely”, el cual derribó un misil lanzado por los hutíes “hacia el mar Rojo”.
Negó que ese plan tenga “alguna clase de efecto de intimidación” para Rusia, pero sí consideró que ese emplazamiento, que consideró “totalmente posible”, supondría “un aumento del grado general de la escalada y de las amenazas en Europa”.