“Por instrucción del comandante en jefe (el presidente de Estados Unidos), las fuerzas del Comando Central han comenzado a lanzar ataques adicionales contra Irán para degradar aún más su capacidad de amenazar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz”, ha indicado el Comando Central en un comunicado en X. “Estados Unidos considera a Irán responsable de la agresión injustificada contra barcos mercantes y tripulaciones civiles que navegaban libremente por un paso marítimo internacional vital”.
De acuerdo con Jaime Álvarez, Vicepresidente de Inversiones y equipo de análisis de Skandia, aunque el acuerdo continúa vigente y no implica una cancelación inmediata, la postura del gobierno estadounidense genera incertidumbre sobre el futuro del comercio regional, las inversiones y las cadenas de suministro que durante décadas han integrado a las tres economías.