Esta medida fue tomada contra los países que "no aplicaron eficazmente la prohibición de importar productos elaborados con trabajo forzoso", como Argentina, Canadá y Ecuador, entre otros
El presidente y sus seguidores intentaron enmarcar la controversia dentro de su “batalla cultural” y atribuyeron los cuestionamientos a la izquierda global y el wokismo, en asociación con el peronismo kirchnerista. La oposición al Gobierno destacó la responsabilidad de Milei en la imagen del país en el exterior.