En su edición de este lunes 10 de marzo, EL UNIVERSAL publica que los cárteles del narcotráfico en México, recientemente declarados por el Departamento de Estado de Estados Unidos como organizaciones terroristas extranjeras, han diversificado sus negocios al punto que para varios de ellos el trasiego de drogas a ese país ha dejado de ser la principal fuente de ingresos.
De acuerdo con la agencia apro, los pueblos de las regiones Frontera, Sierra y Frailesca de Chiapas, viven desde hace más de tres años en la incertidumbre por el control de las rutas de trasiego que mantienen los grupos del crimen organizado, cuya violencia extrema y su rastro ha dejado decenas de asesinatos, desapariciones, desplazamientos forzados y extorsiones.