Más del 50% de los negocios en México no supera los primeros dos años, y la mala gestión financiera es uno de los principales factores detrás del cierre.
En México, jugar sigue teniendo género y persisten ideas que empujan a las niñas a la orilla: que “son frágiles”, que “las van a lastimar”, que “ese deporte es rudo”. Sin embargo, cuando el acceso se abre y el entorno se vuelve seguro, el deporte produce algo más que actividad física: fortalece redes, autoestima, liderazgo y tejido comunitario.