La iniciativa busca reconocer construcciones, monumentos y espacios creados a partir de 1801 que, además de su valor arquitectónico y cultural, hayan contribuido al crecimiento económico, la generación de empleos y la proyección internacional de sus destinos.
La medida, instruida por la presidenta Claudia Sheinbaum, busca analizar el impacto de estas tecnologías en el bienestar socioemocional y la salud mental de niñas, niños y jóvenes, además de promover un uso responsable de los dispositivos digitales.