De acuerdo con la iniciativa, de cada diez comuneros o ejidatarios tres son mujeres, y por cada diez hombres con cargo en la comisaria ejidal o consejos de vigilancia solo hay una mujer.
Las juntas sin agenda, ilimitadas y sin seguimiento son una fuga de tiempo que, de recuperarse y elevar su calidad, liberarán tiempo necesario para la transición a la jornada de 40 horas semanales, consideran especialistas.