Este medicamento ya cuenta con aprobación de autoridades regulatorias, como la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), Health Canadá, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), así como entidades en Latinoamérica como la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil (Anvisa) y la Agencia Nacional de Medicamentos de Chile (Anamed).
Luego de un amplio trabajo técnico de auditoría forense, dijo, la dependencia descubrió este mecanismo de corrupción que sobrerregulaba a empresas farmacéuticas y, al mismo tiempo, otorgaba autorizaciones a modo a una sola compañía, lo que retrasaba las solicitudes de competidores y disminuía el acceso y la disponibilidad de medicamentos.