Aunque más personas acceden a servicios financieros, sólo el 37% en México cuenta con un crédito formal; esto limita el desarrollo y la autonomía financiera de los jóvenes que están por iniciar su vida laboral.
Las mujeres mantienen una participación dominante en el sistema crediticio, representando más del 60% del total de créditos otorgados. Las generaciones X y Millenial concentran la mayor actividad, tanto en créditos como en consultas. La tasa de retención al corriente se mantiene alta, por encima del 90%.
El verdadero desafío consiste en minimizar el riesgo crediticio y maximizar la rentabilidad y liquidez de los otorgantes. Una gestión de cartera eficiente y proactiva es clave para la salud financiera de las entidades crediticias y los usuarios del ecosistema.