Los enlaces maliciosos suelen llegar por correo electrónico (phishing), SMS (smishing), WhatsApp o redes sociales. Suelen hacerse pasar por instituciones confiables.
Ambos casos activaron protocolos institucionales y encendieron alertas sobre la protección de datos personales, así como sobre la continuidad de servicios críticos en un entorno digital cada vez más complejo.
La iniciativa forma parte de una estrategia coordinada por la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT) junto con el Centro de Investigación e Innovación en Tecnologías de la Información (INFOTEC).