El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) calificó el episodio como un "doblete sísmico": un primer terremoto de magnitud 7.2 fue seguido, apenas 39 segundos después, por otro de 7.5. Los epicentros se localizaron en el estado Carabobo, cerca de Morón, separados por unos 45 kilómetros y con una profundidad aproximada de 13 kilómetros, por lo que ambos fueron considerados sismos superficiales. El temblor se percibió con fuerza en los estados de Trujillo, Miranda y La Guaira.
La operación formó parte de la campaña aérea de Ucrania, dirigida contra instalaciones energéticas e industrias militares, que se ha intensificado a medida que Kiev desarrolla armas de largo alcance más grandes y mejores para derrotar la invasión total de Rusia, que ya va por su quinto año.