Argumentó el dirigente de la UNTA, en entrevista con medios de información, que este panorama demuestra la vulnerabilidad del sector agrícola en plena crisis geopolítica en el Medio Oriente pues directa e indirectamente afecta a la producción de maíz y hortalizas cuyo impacto final se muestra en el bolsillo del consumidor y altera la dieta familiar.