En una entrevista con Radio Mitre, el mandatario sostuvo que el Gobierno brasileño aportó una cuarta parte de los recursos para esa presunta campaña en redes sociales dirigida contra Argentina y su selección nacional.
Brasil ya había llamado a consultas a su embajador en Buenos Aires por los dichos del ultraliberal Milei, durante un acto político el sábado en Sao Paulo, en el que sin nombrarlos llamó "ladrón" y "presidiario" al izquierdista Lula y "basura calva" al juez de la corte suprema Alexandre de Moraes.